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El
día de ayer [25 de noviembre], después de una megamarcha masiva de
repudio a Ulises Ruiz, miles de efectivos de la PFP, apoyados por la policía
ministerial y las caravanas de la muerte de paramilitares priistas,
arremetieron con saña contra los combativos compañeros de la APPO, en lo
que ha sido la jornada mas violenta en estos últimos seis meses de lucha.
Nuestros
compañeros en Oaxaca, que mantenían el cerco a la PFP fueron atacados con
balas de fuego de armas largas, gases lacrimógenos, piedras y tanquetas,
y el campamento de Santo Domingo fue incendiado. Un grupo paramilitar
atacó desde dos camionetas, lanzando más de 100 disparos de balas de
plomo y asesinando a tres compañeros (llevándose los cuerpos de dos de
ellos).
Además,
hasta el momento hay más de cien detenidos y decenas de desaparecidos.
Durante la noche las tanquetas de la policía arremetían contra todo lo
que se movía por las calles, deteniendo a diestra y siniestra mientras
los asesinos de URO recorrían la ciudad con sus metralletas.
Las
bandas de la PFP han entrado a los hospitales para llevarse a los
compañeros heridos, lo que fue evitado por la valiente defensa de los trabajadores
de la salud.
Según
el gobierno y la PFP la intención es "restablecer el orden"
mediante la ejecución de todas las órdenes de aprehensión contra miembros
de la APPO, en lo que se ha convertido en una verdadera cacería de brujas
que es característica de los métodos que utilizó el viejo priato en los
años ’60s y ’70s. Mientras tanto, nuestros compañeros intentan
reorganizarse y resisten contra la brutal ofensiva.
El
gobierno de Fox y el PRI demuestran así que intentarán, por la vía de la
más despiadada represión, acallar al heroico pueblo de Oaxaca, que
continua en pie de lucha.
Hay
un pacto reaccionario entre el PAN y el PRI, para liquidar a este
movimiento de lucha, evitando que pueda ser un referente para los
trabajadores, los campesinos y la juventud de todo el país (y para los
sectores que están luchando en defensa de sus derechos, como los cañeros
y bachilleres).
Con
esta represión quieren crear las condiciones para que el nuevo gobierno
entreguista y proimperialista de Calderón pueda instalarse sin
sobresaltos este 1 de diciembre, dejando la vía libre para que prisitas y
panistas consensuen, en el Congreso de la Unión, los planes contra las
masas. Y evitando que el odiado y represor Ulises Ruiz caiga como
resultado de la resistencia popular, para que luego puedan pactar un
recambio institucional que preserve al PRI en el estado y a las
instituciones antidemocráticas.
Frente
a esta artera agresión el pueblo oaxaqueño debe apelar a la legítima
autodefensa y reorganizarse para responder a esta oleada de muerte y
represión orquestada desde la secretaria de gobernación, el gobierno
federal, Calderón y el PRI.
Es
urgente la solidaridad activa y en las calles en todo el país. Sólo la
movilización obrera y popular frenará la represión contra los trabajadores,
campesinos, indígenas y estudiantes oaxaqueños. Las acciones masivas y
contundentes no pueden esperar más.
Los
grandes sindicatos que agrupan a cientos de miles de trabajadores en todo
el país, deben hacer efectiva la solidaridad de clase con nuestros
hermanos oaxaqueños. La dirección del SME, de la UNT, del sindicato
minero, de la CNTE a nivel nacional, deben convocar ya al paro nacional
para evitar un baño de sangre, bajo un pliego de demandas que unifique la
primera y urgente lucha contra la represión y en apoyo a las demandas de
la APPO, con las demandas de distintos sectores de trabajadores contra el
gobierno (como la lucha contra el aumento de precios en la leche y la
gasolina, contra las privatizaciones).
Deben
demostrar que están del lado de los trabajadores y frenar la brutal
ofensiva contra el pueblo de Oaxaca.
De
la misma forma, los sindicatos, la "otra campaña" y las
organizaciones obreras y de izquierda, así como las organizaciones que se
reivindican democráticas y todos los que recientemente se manifestaron
contra la represión (como la CND), debemos organizar la movilización
contra la represión, con una gran marcha de solidaridad y acciones en
todo el país, poniendo todas nuestras fuerzas al servicio de la elemental
tarea de defender al pueblo de Oaxaca.
Impulsemos
de manera unitaria un plan nacional de movilización, encabezado por los
sindicatos y las organizaciones populares, para frenar este ataque,
comenzando a formar una Coordinadora Nacional contra la Represión y en
defensa del pueblo de Oaxaca.
¡Abajo
la represión de la PFP y las caravanas de la muerte contra el pueblo de
Oaxaca!
¡Fuera
las fuerzas represivas de la entidad!
¡Fuera
Ulises Ruiz! ¡Abajo todas las actas penales contra integrantes de la
APPO!
¡Aparición
con vida de todos los desparecidos! ¡Libertad inmediata e incondicional a
todos los presos políticos!
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